
La moral debe ser un incentivo para tomar medidas más fuertes contra el cambio climático, que amenaza el suministro de alimentos y agua para los más pobres en África, según dijo el sábado un grupo de activistas cristianos durante un encuentro de Naciones Unidas sobre el clima.
"Oímos hablar del cambio climático como un problema político, un problema medioambiental y un problema económico. Queremos poner énfasis en que éste es un problema moral", dijo Marcia Owens, una ministra en la sede de Florida de la Iglesia Episcopal Metodista Africana.
Owens y un grupo de activistas cristianos dijeron a Reuters que están ejerciendo presión sobre los delegados en la reunión de Naciones Unidas, que tiene lugar en Ghana entre el 21 al 27 de agosto, para elaborar un nuevo acuerdo, que debe ser cerrado a finales de 2009, para reducir el calentamiento global.
En Uganda, las lluvias de mediados de agosto están tardando en llegar, lo que acaba con cultivos como las alubias o el del maíz, lo que muchos lugareños atribuyen al cambio climático.
"Los cultivos mueren. Los granjeros tienen que arar la tierra y plantar otra vez", dijo Rosemary Mayiga, una economista rural católica de Uganda.
"No es moral que algunas personas se vayan a la cama con el estómago lleno, cuando otros se van a la cama con el estómago vacío", agregó.
"Los ríos de los cuales obtenemos agua y peces se están secando", dijo Daniel Nzengya, un keniata cristiano, que también es profesor de la Africa University en Zimbabue.
El encuentro de Accra es el tercero de una serie de reuniones incentivadas por los descubrimientos realizados el año pasado por el Panel del Clima de Naciones Unidas.
El panel sostuvo que existe un 90 por ciento de posibilidades de que las actividades humanas, lideradas por la quema de combustibles fósiles, sean la principal causa del calentamiento global.