
El accidente del avión de Spanair, que dejó 154 muertos el pasado 20 de agosto en el aeropuerto madrileño de Barajas, no fue provocado por los motores, sino por un fallo en la intervención de los alerones ('flaps'), publica este jueves el periódico económico estadounidense The Wall Street Journal.
En su edición europea, el diario revela que tuvo acceso a las primeras conclusiones del examen de las cajas negras del aparato, que se encuentran actualmente en un laboratorio especializado de Inglaterra para su análisis. Según esas conclusiones, el MD-82 trató de despegar sin los 'flaps', a falta de los cuales es imposible ganar altura.
Los investigadores tratan de averiguar por qué ningún indicador dio la señal de alarma al piloto, al parecer por un fallo en los circuitos eléctricos. El periódico también asegura que los motores funcionaron bien y no se incendiaron, como sostuvieron las primeras hipótesis sobre el accidente, que lo atribuían a una pérdida de potencia de los reactores y al incendio en uno de ellos.
La falta de velocidad del avión al despegar, por tanto, se debería al fallo de los alerones, según las conclusiones preliminares de los expertos del laboratorio inglés. El Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) manifestó su "perplejidad" por la presunta filtración de datos confidenciales sobre la investigación de la tragedia.
El avión de la compañía Spanair, con destino a Las Palmas de Gran Canaria y 172 personas a bordo, se estrelló nada más levantar el vuelo en una pista del aeropuerto de Madrid. Sólo sobrevivieron 18 de sus ocupantes. Las labores de identificación de los restos mortales de los 154 fallecidos llevaron nueve días porque muchos de los cadáveres quedaron carbonizados en el incendio del avión.