El nacionalista Shinzo Abe consiguió en el Parlamento nipón, que hoy votaba la elección del primer ministro, una fácil victoria, con los votos de la mayoría de los parlamentarios que esperan que cumpla sus promesas para el país: llevar a cabo una diplomacia asertiva y conseguir una economía fuerte.
Abe, de 52 años, desciende de una importante familia política, y obtuvo la victoria en las elecciones internas para el cargo de presidente del Partido Liberal Democrático (PLD) celebradas la semana pasada.
El Gabinete del Gobierno de Koizumi dimitió en masa para dejar paso al nuevo primer ministro, que elegirá los miembros de su equipo antes de presentarse ante el Emperador Akihito. "Espero que el nuevo primer ministro trabaje junto al pueblo, que crea en el futuro de Japón y que continúe con los cambios con coraje y esperanza", aseguró Koizumi.
La campaña de Abe se ha basado en las promesas de mantener la alianza de seguridad con Estados Unidos, revisar la Constitución para otorgar al Ejército mayor capacidad de actuación, impulsar las medidas económicas que comenzó Koizumi y reintroducir la educación patriótica.
Abe es favorable a un postura de dureza ante Corea del Norte y una mayor cooperación militar con Estados Unidos, principal aliado de Japón. Tras ganar las elecciones, Abe aseguró que intentará mantener encuentros de alto nivel con los líderes de China y Corea del Sur.
Puesto en el Consejo de Seguridad
En el exterior, Shinzo Abe anunció que su Gobierno intentará conseguir un puesto permanente para Japón en el Consejo de Seguridad de la ONU. En su primera rueda de prensa tras su elección, Abe aseguró que reducirá en un 30 por ciento su sueldo y un 10 por ciento el de los ministros en coherencia con su compromiso de llevar a cabo recortes presupuestarios.
Asimismo, se comprometió a mantener el crecimiento económico y las reformas fiscales y señaló que la reforma de la Constitución figura entre los puntos principales de su agenda política.
En materia de política exterior, el nuevo primer ministro declaró que la alianza con Estados Unidos es fundamental para la seguridad y la política exterior de Tokio y expresó su deseo de mejorar las relaciones diplomáticas con China. En este sentido, afirmó que Beijing y Tokio deben dar los pasos necesarios con vistas a la celebración de una cumbre entre las dos potencias.