Cinco personajes, cuatro hombres y una mujer, atrapados en una cola de la cual no saben ni la causa ni la finalidad pero, sí que, quieren ser los primeros. Una situación muy banal pero que, gracias a un diálogo extravagante y grotesco, acecha constantemente el absurdo, y que lo consigue en el punto estético y artístico como una sonriente tangente a su curva hiperbólica.
La pieza “Line” de Israel Horovitz, cuyo título se puede traducir como “La Cola”, es un texto estrafalario y absurdo de los años 70, obra de un autor neoyorquino, de aquellos autores americanos que son más europeos que nosotros en cuanto a sensibilidad y feeling.