El parqué madrileño se teñía de rojo a media sesión y retrocedía un 2,72%, con lo que se colocaba por debajo de la cota de los 9.000 puntos,
lastrado por los descensos del sector financiero, y la mala evolución de la economía, después del anuncio realizado ayer por la agencia de calificación crediticia Standard & Poor's de que ha situado el 'rating' a largo plazo de España bajo vigilancia "con implicación negativa".