La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, se sumó el martes a este coro afirmando que la actual situación económica es propicia a un nuevo recorte
Dejemos trabajar al BCE. Le considero capaz de estimar que la inflación está controlada y que el crecimiento de la eurozona es vital", añadió Lagarde.
La confianza de industriales y consumidores de la zona euro marcó su mínimo histórico en diciembre y el desempleo subió a su mayor nivel en los últimos dos años.
Alemania, la primera economía de Europa, acumula golpes: las exportaciones, que son el motor de su crecimiento, disminuyeron en noviembre, los pedidos industriales se hunden y la producción está estancada. Francia, Italia y España no presentan un mejor panorama. En el caso español, la producción cayó más de un 15 por ciento con respecto a 2007.
"Los pedidos se hundieron a finales de 2008 a una velocidad tal que la producción no pudo adaptarse. Eso significa un aumento no deseado de las reservas que pesa sobre la producción de principios" de 2009, explicó una nota de los economistas de DekaBank, para quienes, "por tanto, la recesión durará".
Así mismo, el desempleo seguirá aumentado, aniquilando parcialmente el efecto benéfico de las medidas de apoyo a los hogares de los diferentes planes de reactivación económica puestos en marcha por los gobiernos europeos.
La rápida disminución de la inflación, que en diciembre cayó al 1,6 por ciento con respecto al mismo período de 2007, de un margen confortable al BCE para disminuir el coste del crédito.