
Los mercados bursátiles volvieron a desplomarse este viernes, primero en Asia y después en Europa, alarmados por el derrumbe de Wall Street y pocas horas antes de una reunión crucial de los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales del G7.
Las Bolsas de Londres, Fráncfort y París perdieron cerca del 10% en los primeros minutos tras la apertura, seguidas de cerca por la de Milán (-9,09%), la de Madrid (-8,22%) y la de Lisboa (-7,32%).
Peor era la situación en Praga, cuyo índice principal se desplomó un 13,8% a la apertura.
Antes de la temida apertura de las Bolsas europeas, los dos mercados de valores de Moscú, el RTS y el MICEX, anunciaron que no abrirían en la mañana de este viernes por orden de las autoridades rusas de regulación de los mercados.
Las cotizaciones fueron suspendidas asimismo en la Bolsa de Viena debido a que varios valores perdían más del 10%.
Una hora antes, Tokio había cerrado con pérdidas del 9,62%, siguiendo los pasos del Dow Jones, que cerró el jueves con una baja del 7,33%, la séptima consecutiva, que lo situó en su nivel más bajo en cinco años.
"Es el pánico total, no hay otra palabra", comentaba en Nueva York Gregori Volokhine, analista de la firma Meeschaert. "Esto es más que pánico", afirmaba por su parte en Tokio Oh Hyun-Seok, de Samsung Securities.
La crisis dejó su primera gran víctimas en Japón, el grupo de seguros Yamato Life Insurance, que declaró suspensión de pagos.
Sin embargo, el Banco de Japón había puesto este viernes 4,5 billones de yenes (34.000 millones de euros) a disposición de los bancos, en su mayor inyección de liquidez en un sólo día desde el inicio de la crisis financiera.
El Banco Central Europeo (BCE), por su parte, había puesto 100.000 millones de dólares en el mercado el jueves, el doble de la suma habitual.
Los otros mercados asiáticos también vivieron una verdadera pesadilla. Al cierre, Sidney y Manila perdieron un 8,3% cada una, Hong Kong cayó 7,2%, Nueva Zelanda 4,72%, Seúl 4,1% y Shanghai 3,57%.
Hacia la mitad de la sesión, la Bolsa de Bombay perdía 9,6% y la de Singapur 6,71%. Y Bangkok suspendió las cotizaciones durante media hora después de que su índice principal perdiese más del 10%.
"Después de las pérdidas de General Motors (GM), la inquietud sobre la economía mundial se agrava y no hay ningún indicio de mejoría de las condiciones del crédito", explicó Oh Hyun-Seok.
En Nueva York, los gigantes del automóvil han sufrido fuertes pérdidas: General Motors cayó un 31,11% y Ford 21,81%, alcanzado su nivel más bajo en los últimos 50 años.
Otra víctima colateral de la crisis financiera es el petróleo. El barril de Brent para entrega en noviembre bajó este viernes por debajo de los 80 dólares en las operaciones electrónicas asiáticas, lastrado por la crisis y los temores sobre una caída de la demanda de crudo.
Este nuevo hundimiento de los mercados aumenta la presión sobre la reunión de ministros de Economía y Finanzas y de gobernadores de los bancos centrales de los siete países más industrializados (G7) que empezará en Washington a las 14H00 (18H00 GMT).
Hablarán "de las iniciativas de cada uno para luchar contra esta crisis y de los medios para reforzar nuestros esfuerzos colectivos", declaró el secretario estadounidense del Tesoro, Henry Paulson.
Estados Unidos podría encontrarse en posición de acusado frente a los otros miembros del club (Alemania, Canadá, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón).
El presidente estadounidense, George W. Bush, hará una declaración a las 14H00 GMT para "asegurar a los estadounidenses que pueden tener confianza" porque "los responsables económicos están actuando enérgicamente de todas las maneras posibles para estabilizar nuestro sistema financiero", declaró su portavoz.