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La
devoción religiosa está claramente marcada por
la existencia del Santuario de La Virgen de Los Milagros, aunque
es la Iglesia Parroquial Nuestra Sra. del Socorro la que consagra
los domingos los habitantes de la Villa convocados por los sonidos
de las campanas. Los
Milagros de Caión y el peregrino
Las peregrinaciones las encontramos tanto como recurrencia a los centros ceremoniales prehispánicos como en la más profunda tradición espaciosa y cristiana. La mayor parte de los grandes lugares de culto católico suplantaron a los antiguos santuarios y nuestro santoral encuentra un gran paralelismo con las funciones protectoras o impetratorias de las antiguas deidades. Así, los templos marianos sustituyen a los dolmenes y otros centros sagrados, Cristo y los santos a los celtas, etc., toda la historia de nuestras culturas no puede interpretarse sin la inmersión absoluta en su sentido teogónico. Todo el arte y la creación es un sublime canto espiritual. La etimología de la palabra "peregrinación" se remonta a la antigüedad muy lejana. El vocablo griego per-epi-demos (literalmente "extranjero", "no residente") definía al peregrino o al viajero casual. En latín la palabra primitiva peregrinus se refería a la persona que viajaba por países extranjeros o a aquélla que no tenía derecho de ciudadanía. Surgió como una composición de dos vocablos per-agros que describía a la persona que camina (pasa) a través del campo, fuera del lugar de su residencia, lejos de casa (peregre -"en el extranjero", "no en casa"). El término peregrinatio significa una estancia fuera del país, una andadura, un viaje, una visita a los países extranjeros. En realidad fue tan sólo en el siglo XII cuando el vocablo peregrinatio empezó a designar ya unívocamente la práctica religiosa de visitar lugares sagrados. En la literatura (sobre todo a partir de los principios del siglo XX) pueden encontrarse palabras como "peregrinía", "peregrinacia", "romería" o "romero" que se emplean alternativamente con "peregrinaje", "peregrinación" o "peregrino". Los historiadores utilizan también una palabra de lo antiguo que en este caso significa "peregrinación a lugares sagrados". Se define como peregrinación un viaje emprendido por motivos religiosos a un lugar que se considera sagrado (locus sacre) por actuar allí de una manera especial Dios u otras deidades, para realizar allí unos determinados actos religiosos, de devoción y penitencia. Dicho sea de otra manera, lo esencial de la peregrinación estaba siempre vinculado con el deseo de relacionarse con el sacrum.. La mayoría de las peregrinaciones se realizan en torno de templos entre los cuales los más sagrados tienen el nombre de "santuario". La nueva ley canónica del año 1983 define el santuario como "una iglesia u otro lugar sacro adonde con el consentimiento del Ordinario de este sitio, a título de la devoción religiosa, peregrinan numerosos creyentes por un motivo especial de devoción".. El santuario es entonces un lugar sagrado de culto divino, un lugar donde La Virgen está presente de una manera especial. Se estima que cada año a los centros de culto religioso que tienen alcance regional, se dirigen en todo el mundo unas 240 millones de personas, entre las que un grupo de 150 millones lo constituyen cristianos. El camino de Santiago Apóstol, bendecido por la Virgen del Pilar, es la Vía Apia de la espiritualidad andariega española y europea. La de Caion menos espectacular, pero de gran trascendencia para los creyentes en la Virgen de Los Milagros El peregrino se lanzaba a los caminos de la caridad y el peregrinaje sin más equipaje que el sayal, el báculo y la confianza en el Dios que no deja morir de hambre a las aves del campo. Los peregrinos medievales fueron generadores de turismo y de comercio a la vez que actores determinantes en el encuadre de las ciencias humanas. En la comarca de bergantiños del siglo XVI el celo medieval fue mediatizado por la reflexión renacentista y el mensaje florido a los dioses o gestores naturales, fue callado a la puerta de la cristiandad o casa del canto junto a la ermita. El sincretismo se dio en las formas encauzado inquisitorialmente al reducto del atrio. Sólo con el tiempo las imágenes sagradas lograron su fama taumaturga y el pueblo desesperado y fidente volcó su confianza en la intercesión milagrosa. Los polos del poder divino se dieron a conocer por los milagros, y empezó el compromiso del agraciado llevando su exvoto o constancia del favor recibido. La acumulación de éstos incrementaba el fervor y recurrencia al santuario de Caion. Sin embargo, el paso del peregrino no despertó en Caion la incorporación solidaria de la población transitada. Al no tener en nuestra Villa la peregrinación el grave aspecto penitencial, no obstante los excesos masoquistas de algunos, hizo que se incorporen a el mentes aventureras, cuando no encubiertos malhechores que al descuido del piadoso peregrino realizaban hurtos y atropellos. Por lo demás, al faltar el ánimo protector de la población en tránsito tuvo el novel peregrino que autofinanciar su peregrinar. El convento de Los Agustinos de Caion, habitado por dos, tres o pocos frailes nunca tuvieron en Caion la posibilidad de ayudar a peregrinos y cuando bien les iba, sólo se les brindaba la acogida del ventorrillo o construcción atrial para dar techo a la feligresía en las fiestas patronales. En el mes de Septiembre
Uno de los aspectos más ricos de la recurrencia está en la expresión del folklore mediante las danzas y la prestancia del vestido en sus mejores manifestaciones étnicas. Sin duda, el talento transformador del cura, más que la falta de percepción, como se ha dicho, aprovecha el impulso artístico Y el emotivo del catecúmeno para revitalizarlo. En el nuevo culto. Las vueltas alrededor de la ermita reverenciando los cuatro puntos cardinales para invocar a la Virgen de los Milagros en favor de la fecundidad de la tierra, favores recibidos u otros deseos del peregrinaje, es el bello rito que se sigue practicando, o el llevar una piedra en el peregrinaje a modo de promesa y era de especial importancia depositarla en el humilladoiro, monte cercano a la ermita de Los Milagros, sitio sagrado de interés para algún párroco de antaño, el peregrino la depositaba en el atrio de la ermita, problema grande de retirada de las piedras al finalizar las fiestas patronales, el humilladoiro era la solución, el peregrino la llevaba y depositaba directamente en el lugar Aun hoy se puede ver en el monte, enfrente al depósito nuevo, municipal de Agua de Caion, las miles de piedras depositadas en el lugar. Pocos son los vestigios en relación con las piedras del humilladoiro, que también tendrían relación con el nombre de Caion - Campo cercado de piedras- o algún rito pagano desconocido en nuestros días Las velas juegan un papel importante en el cumplimiento de "la manda" y tienen un doble origen que quizá la rutina ha transformado. La luz es el símbolo de Dios -como lo dice el evangelio de San Juan- y la llama que se ha encendido en nuestros corazones arde en la fe y la esperanza ante el altar de Dios, es decir: "Aquí estoy, te agradezco, te amo", es el producto de la tierra que el hombre ha transformado y ofrece al creador en sustitución de los antiguos sacrificios. Hogar significa sitio de la hoguera porque en las primeras culturas la familia se reunía en torno a ella que daba luz y calor. Debajo el fuego perenne extrañaba el amor a la familia, de sus tradiciones y de su Dios. La generosidad, el estatus o el tamaño del favor recibido se traduce con frecuencia en la copiosidad de las velas, de preferencia de cera, ya que la parafina no involucra la industriocidad de la abeja ni su origen florido. Para nuestro pueblo, la flor es el origen de lo bello y lo sublime. Para el pueblo judío, fundador del cristianismo, la ofrenda se hace con lo mejor de los productos de la tierra. En los tiempos paganos los centros de culto en las tierras Gallegas lo eran sobre todo montañas, bosques, ríos, fuentes, árboles y rocas. Disfrutaban del homenaje y respeto de las tribus paganas que las consideraban sagradas. Las ceremonias del culto pagano se celebraban, entre otros lugares, en las montañas Los templos en los tiempos paganos eran muy raros. En la primera época de la historia del cristianismo en Galicia se desarrolló ante todo el culto de los santos, el culto de los eremitas y el culto de la Pasión. Fue tan sólo entre los siglos XII y XIII cuando se hicieron populares las peregrinaciones relacionadas con el culto de la Virgen. La primera pista de peregrinaciones a un santuario mariano lleva a Silesia donde cerca de la población de roda l¹ska debía de existir en el siglo XII una iglesia de peregrinación bajo la advocación de la Santísima Virgen, que pertenecía a los benedictinos. El desarrollo intenso del culto mariano data sin embargo no antes de los siglos XII - XIV. En esa época empezó a "reemplazar" de cierta manera el culto de los eremitas y santos, tan popular en el primer período del cristianismo. No era nada extraño que a medida que iba desarrollándose el culto de la Virgen creciera la cantidad de los centros que tenían una imagen milagrosa de la Madre de Dios. Sin duda alguna el momento crucial para el desarrollo de este culto en Caion lo tuvo la instalación o reforma de la Ermita de Los Milagros - léase historia de Caion- donde antes había una ermita o lugar de culto Los santuarios, por su poder de irradiación y atracción, estimulan a los peregrinos a buscar allí un encuentro con la Madre de Dios. Al emprender un peregrinaje a uno de los santuarios marianos, tanto aquéllos en que las revelaciones tuvieron lugar hace ya bastante tiempo (Lourdes, Fatima), como éstos donde se producen ahora, Los Milagros de Caion o también a los santuarios famosos por las imágenes de la Virgen que en ellos se guardan, la gente está convencida de que se va allí para encontrar a la Madre de Dios. Los peregrinos la identifican como la Madre de Jesucristo, pero también como la propia, como protectora que puede conseguirles los favores que necesitan, un personaje cercano y entrañable que entiende los problemas de cada uno, en cualquier momento y en cualquier lugar. En la convicción general de los creyentes, un santuario constituye - a diferencia de otras iglesias o capillas - un fenómeno especialmente sagrado. Es un espacio que despierta interés, anima la imaginación, inspira una intranquilidad extraña: "seduce" e invita; nos hace esperar algo prodigioso, no tanto debido al claramente mentalizado sino más bien a un intuido "misterio de la fe" que contiene en sí. Ya la misma historia del "lugar sagrado", los acontecimientos que se relatan allí, la arquitectura sacra o los recuerdos y votos guardados, y sobre todo la imagen famosa por los milagros que hace - el corazón de la santidad de todo el conjunto - la liturgia y los oficios solemnes junto con las multitudes innumerables de peregrinos que rezan con pasión Todo lo que ha llegado hasta nosotros del antiguo Caion y el peregrino, nos demuestra una espiritualidad superior, al peregrino de hace años tampoco le dejaba indiferente el misterio de la muerte, por poco que interpretemos del pasado nos encontramos en camino de otro cambio parecido y que dará una nueva orientación espiritual al peregrino, hacia esos rumbos desconocidos. La espiritualidad del peregrino de Caion apoya la decisión de abandonar lo negativo, la duda, el miedo, que ya no es adecuado para lo que somos y lo que seremos. Ese es el lugar que nos pertenece por derecho del legado de los peregrinos antiguos, lo que nos enseñan los Milagros de Caion y que muchos podrán ver |
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