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Historia
de Caion
Documentanción
histórica y archivos: Juan Ortiz

Los topónimos
Cayo, Cayón, Caión están relacionados
con vocablo galo : CAGIO- "seto", "campo cercado".
Está
atestiguado CAGIION en una inscr. sobre teja de Cajarc, y CAIO
"campo o cercado" en el glosario de Vienne, este último
con debilitamiento de la g intervocálica en galo tardío,
sobreviviendo en los vocablos franceses: quai; chai; etc..
La palabra
parece haber designado inicialmente un "terraplén
de piedras en un río" y es posible rastrearla en
la toponimia (Caiocum > Cayeux-sur-Mer) y en la antroponimia
antiguas (Caiunus, Cagius; etc
).
En la
toponimia española podemos encontrar:
Cayón, en Cantabria; hace honor al significado, ya que
le atraviesa el río Pisueña (otro topónimo
Caion.) está encajado entre las sierras de Caballar, Carceña
y Serracín.
Caion: forma
documentada en 1198 en la zona de Oña (Burgos). Y Caión,
en la provincia de A Coruña en Galicia.
El nombre de Caion según Fernando Cabeza Aquiles,
tiene que ver con su paisaje y el litoral marino
El nombre
de la Villa se encuentra por primera vez en el año 1334
en un escrito que hace referencia a Fernán de Caion, las
escasas fuentes nos evitan asegurar con rotundidad a quien pertenecía
esta Villa en tiempos medievales, las propiedades pertenecientes
en el año 1486 a Don Ruiz Sánchez del Moscoso nos
hace pensar en el dominio por parte de los Montaos en cuyo linaje
incluye a Don Fernando Bermúdez de Castro fundador de
Los Agustinos de Caion. Fernando
Bermúdez de Castro Nacido: 20 NOV 1481 hijo de: Alonso
de Castro Osorio: Mayor de Valcárcel y de: María
de Valcarcel El
apellido Bermúdez de Castro se unió en el siglo
XV, según consta en el testamento de Don Fernando de Castro
(Orense 20-IX-1481).
Fernado de Castro era nieto de los condes de Lemos Beatriz Enríquez
de Castro y Pedro Álvarez Osorio (1-II-1486) e hijo de
Alonso de Castro Osorio y de Mayor de Valcárcel.
Se casó
con Doña Inés de Bermúdez hija de Pedro
Bermúdez de Rioobó (El viejo) y de Leonor de Castro
y Guzmán. Tras
el fallecimiento de su suegro, adoptó el nombre del mismo
Don Pedro Bermúdez de Castro señor de Montaos,
de la Penela y de Nogueira, tal y como se había concertado
al casarse con Doña Inés. Actualmente se encuentra enterrado
en la colegiata de Santa María del Campo de La Coruña
de la que fue el primer Abad.

Familias
y descendientes de Fernando Bermudez de Castro-visita su web
aqui
Son varios los documentos posteriores a estas fechas con referencias
a la Villa de Caion, en la actual Plaza de Vilafano está
situado un palacio del Siglo XVI, del año 1548 y perteneciente
a Don Fernando Bermúdez de Castro, Señor temporal
de la Villa de Caion, en su cara Norte aunque muy deteriorado,
aún hoy se pueden contemplar sus dos planta de sillería
regular abanderadas por su torre, se centraban los estados de
los Sres. Bermúdez de Castro, y desde el administraban
justicia con cárcel y administraciones propias.
Don Fernando y su especial afecto por la Orden de Los Agustinos
influyó de manera decisiva en la construcción de
un convento y así poder establecerlo en su villa, aprobada
en el año 1548, la advocación de Nuestra Sra. del
Socorro por el Papa Paolo III se comienza a construir el Monasterio,
quedando en 1955 su iglesia establecida como parroquia y administrada
por el prior del convento, hasta esas fechas el centro parroquial
se situaba en una capilla románica donde ahora se encuentra
la ermita de Nuestra Sra. de Los Milagros.

La prosperidad
del convento en los siglos 17 y 18 hizo que la iglesia y el convento
estuviera enriquecido con objetos sagrados, mobiliario, altares,
vestuarios sacerdotales y diferentes reliquias siendo un autentico
museo de arte sacro.
En el reinado de Carlos III 1767 los Jesuitas fueron expulsados
de su convento situado en la plazoleta de San Agustín
en la Coruña y actual Iglesia de San Jorge, los Agustinos
de Caion se hicieron cargo de esa Iglesia y convento, disfrutando
de ese privilegio hasta el año de 1838 en que se suprimieron
las ordenes monásticas y fueron confiscados todos sus
bienes.
Se inicia la etapa señorial y la sociedad feudal, la expansión
económica de base agrícola la reactivación
del marisqueo junto al comercio marítimo propicia el crecimiento
del casco urbano de Caion donde no solo residían nobles
también una diversa población dedicada a diversos
oficios originando así actividades artesanales, comerciales
y de servicios, estos cambios en el reparto de la riqueza no
afectó a todos por igual, siendo el convento dirigido
por los frades expertos y contaban con el trabajo de labradores
y marineros, pagando sus relaciones sociales con una renta fija
o bien proporcional casi siempre en especies.

La estructura social de Caion en el Siglo XIX experimentó
mas un cambio aparente que sustancial, la emigración constante
es la que recorta el crecimiento humano en los últimos
años, la población de Caion presenta un saldo evolutivo
bien pobre si lo comparamos con la población de las ciudades
pero a pesar de esto Caion entra en el Siglo XX con unos índices
demográficos de aceptable modernidad siendo lento pero
decidido el crecimiento urbano, con la abolición de los
señoríos y feudalismos llega una época histórica
de grandes cambios en el plano mundial donde será un tiempo
decisivo también para Caion, desde el nacimiento de nuestros
abuelos hasta hoy tiene proceso el cambio de la cultura tradicional
y que encontramos olvidada por poco que se mire, la intensidad
de esta modernización no es constante destacando el primer
tercio del siglo en los años 20 y la segunda en 1960,
modernidad en la agricultura y pesca, modernización esta
mas apreciada por el giro que supuso,.
La época franquista comienza en Caion en el mismo año
de 1936, haciendo una valoración de extremos muy diferentes,
por un lado la profunda transformación económica
y social de los años 60 en adelante y por otro lado la
situación política de opresión y que apenas
dejó pensar en una oposición que se manifestara
en los distintos estamentos sociales.
En los años 60 se amplia la producción agraria
que comenzara con fuerza en los años 20 y se consolida
la estructura industrial y que navega claramente hacia el sector
del mar.
El centro de la Villa lo constituye la Plaza de Vilafano, presidida
por el palacio de Los Bermúdez y a su sombra la Iglesia
Parroquial que tiene dos escudos emparejados y en los cuales
podemos ver los Roeles de Los Castro y el Ajedrezado de Bermúdez. El Palacio
de los Condes de Graxal y Bermúdez se conserva parte del
edificio, cuya fachada principal da a la plaza, con puerta en
arco de medio punto y los escudos de armas de los Bermúdez
de Castro a quienes pertenecían siendo los Sres. de la
jurisdicción de Montaos.
La población rural en 1970 suponía el 42 % del
total y de esa cantidad el 62 % correspondía a la costa
y el resto al interior, la población urbana alcanza el
56 % del total. En resumen se trata de una zona densamente poblada
en continuo crecimiento y en detrimento del interior y con un
fuerte impacto del fenómeno urbano e industrial.
No
podríamos entender la vida y la Historia de Caion, de
su pasado y sus gentes sin adentrarnos en la Comarca de Bergantiños
y a su vez en la Historia de Galicia.
LA ORDEN AGUSTINIANA
"Dios escribe derecho con renglones torcidos"; posiblemente,
jamás podría afirmarse esto con mayor razón
que referido a San Agustín fundador de la Orden Agustiniana,
que comenzó un tanto torcido en sus dudas y vacilaciones,
incluido el maniqueísmo, para terminar tan derecho que
su vida y sus obras le merecieron ser elevado a la santidad.
Los musulmanes pasaron el mar. Invadieron la isla, y las reliquias
de San Agustín quedaron en su poder. Solo existía
una forma de rescatarlas: tentar la codicia de los sarracenos,
mediante la compra de los preciosos restos y esto fue lo que
hizo el rey Liutprando, pagando por ellas la suma de setenta
mil ducados de oro. Las reliquias llegaron a Génova desde
donde fueron trasladadas a Pavía donde los restos fueron
colocados en la Cripta de la Real Basílica de "San
Pedro in Coelo Aureo". Siguiendo con la tradición.
Se dice que al ser colocados en su lugar se vio brotar una fuente
milagrosa que devolvía la salud a los enfermos. -Al
lado de la Ermita de Los Milagros de Caion, los Agustinos recrearon
otra fuente que es de obligado cumplimiento llevar a efecto los
ritos en la festividad de los Milagros de Caion- Todo esto
sucedía en el año 725. Se tomó una precaución,
para que las reliquias no desaparecieran en tiempos de guerra
fueron escondidas en la cripta. Fueron descubiertas, casualmente,
en el año 1695 casi un siglo después. En 1743 ya
estaba terminado el mausoleo que los Padres Agustinos habían
comenzado en el siglo XIV. A él fueron trasladados los
restos de San Agustín.
Hacia 1790,
la Orden Agustina fue despojada de su iglesia, llevando el cuerpo
de su fundador a la Iglesia de Jesús. Llegó después
un tiempo calamitoso para los agustinos, su Orden fue abolida
y los restos de San Agustín fueron llevados, a la catedral.
- los agustinos de Caion fueron desplazados a la iglesia de
San Jorge en San Agustín La Coruña - Allí
permanecieron algún tiempo un tanto olvidados hasta que
fueron expuestos a la veneración de los fieles. En el
año 1900 el Papa León XIII devolvió la Basílica
de Pavía a la Orden Agustina y los restos de San Agustín
fueron trasladados a ella. San Agustín dejó escrita
una Regla para sus monjes, copiando los sentimientos de su espíritu
y de su corazón. A su muerte se la dejó en testamento
como su mejor tesoro. Y que lo es, lo demuestran las muchas comunidades
que, esparcidas por el mundo, se alimentan de ella: Padres Agustinos.
Dominicos, Jerónimos Premostratenses, Trinitarios, Servitas,
etc. Agustín era africano, nacido en Tagaste, en el año
354, una pequeña ciudad romana en lo que hoy es Argelia.
Sin que recibiera el bautismo fue educado por su madre, Santa
Mónica, en la religión cristiana, que posteriormente
abandonó hasta el momento de su conversión.
El ansia
de hallar la verdad y quizás influenciado por la lectura
del "Hortensius" de Cicerón, pasó a la
práctica de la religión maniquea. Años más
tarde abandonó la secta maniquea para ir a residir a Roma
y Milán. En el año 386 se retiró a Cassiciaco
lugar donde escribió sus primeras obras. Recibido al bautismo
y de vuelta a la religión cristiana, es ordenado sacerdote
para, años más tarde ser consagrado como Obispo
de Hipona. Murió durante el asedio del ejército
vándalo a Hipona.
Demos un
salto en el tiempo y tomemos a Agustín cuando abandona
Italia y regresa a la tierra que lo vio nacer. Ahora ya lo hace
con una idea fija: La de comenzar una vida de comunidad, una
vida sencilla, apartada del tráfago humano, dedicarse
al conocimiento de la sabiduría que da el conocer a Dios
y a uno mismo. En Tagaste, vende los terrenos que había
heredado de su padre y el dinero que le dan por ellos lo distribuye
entre los pobres. Funda el primer monasterio agustiniano: al
principio, el número de discípulos es pequeño.
Su ideal de vida es la contemplación, y por eso que la
jornada en el Monasterio de Tagaste, primero de los que después
se convertiría en la Orden Agustiniana, es la oración,
la conversación y el estudio. Así, en Tagaste,
el ideal monástico está perfilado en sus líneas
generales. El
Fundador de los Agustinos, tiene como base para su Comunidad
un pasaje del "Libro de los Apóstoles": "La
multitud de creyentes poséela un solo corazón y
un alma única, y todo era común entre ellos".
La amistad llevada hasta sus más extremados límites
la fraternidad, es la esencia de la vida agustiniana. Sus monjes
han de vivir en extremada pobreza, alternando el trabajo con
el estudio y guardando la debida armonía con la v ida
contemplativa y la oración. Si se leen las obras de San
Agustín se verá que las palabras que con más
frecuencia aparecen en ellas, son, amor y caridad. Y de ahí
que se llegue a su célebre sentencia: "Ama y haz
lo que quieras porque nada de lo que hagas por amor será
pecado". San Agustín escribió nada menos que
ciento trece obras y esto lo hizo en medio de trabajos y obligaciones
de su cargo como Obispo de Hipona. La figura de San Agustín
es tan gigantesca que hasta una figura de la teología
protestante como es Harnack, escribe de él: "¿Dónde
encontrar en toda la historia eclesiástica de Occidente
un hombre de influencia comparable a la de San Agustín?".
En la noche del 28 al 29 de agosto del año 430, el inmenso
corazón de esta figura gigantesca no sólo de la
Iglesia, sino de toda la Humanidad, dejó de latir, al
carecer de bienes, no hizo testamento, pero -escribe Posidio-dejó
a la Iglesia numerosos sacerdotes y monasterios donde se practicaba
la continencia y la abstinencia.
Entre estos monasterios se encuentra el de Los Agustinos de
Caion

Los Agustinos de Caion nacieron en diciembre de 1588, amparándose
en una reforma de la Orden de San Agustín y apoyada por
Don Fernando Bermúdez de Castro Señor de las tierras
de Caion, que aspiraría a llevar una forma de vida más
austera y perfecta, y más acorde con el espíritu
y la inspiración de San Agustín. Su primer reglamento,
o Forma de vivir, fueron redactados por Fraile Luis de León,
y empezó a practicarse en el convento de Talavera de la
Reina en octubre de 1589. Y de la misma Orden agustiniana se
expande a toda España incluido los Agustinos de Caion,
brotará en España otro renuevo de reforma, que
en 1629 se integrará en la Congregación de Agustinos.
Tras varios años de prueba y consolidación, en
1605, los Agustinos deciden pasar por la piedra de toque de las
misiones. Acuerdan sumarse a la evangelización de las
Islas Filipinas, y allí les toca roturar y cultivar las
parcelas más ingratas, regadas no pocas veces con la sangre
fecunda de los mártires. Los primeros frutos que cosecharán
serán los del cariño; el amor que habían
derramado a raudales lo reciben centuplicado, y Filipinas será
ya para siempre casa solariega de la Recolección.
Transcurren decenios y siglos, y los Agustinos van tejiendo su
historia. Su marcha será a veces airosa, a veces cansina,
dependiendo de lo escabroso del camino, lo ameno del paisaje
o las inclemencias de los tiempos, pero no abandonarán
el rumbo emprendido. Hasta que, en el siglo XIX, les cortan la
senda de modo brutal.
Los gobiernos de España, en 1835-1837, y en 1861, despojan
de sus bienes a todas las órdenes religiosas, y les impiden
la vida común. Donde vivía la mayor parte de los
frailes. De la noche a la mañana, la existencia de la
Orden quedó pendiente de un hilo, de Caion; sólo
allí se permitió, por conveniencias políticas,
su presencia oficial y comunitaria, dandoles tiempo hasta su
desplazamiento a La Coruña, Iglesia de San Jorge.
A consecuencia de este quiebro histórico se va a obrar
en la Orden una metamorfosis de gran importancia. De ser fundamentalmente
una congregación religiosa de corte conventual y contemplativo,
pasará a ser un instituto religioso dedicado también
al trabajo en parroquias y misiones. Y así quedará
configurada en adelante.
En ella se multiplicaron las conversiones y las vocaciones. Todo
ello se vio truncado por la expulsión de los misioneros,
en 1953. Como fruto palpable de aquella encomiable acción
misionera, quedan varios frailes trabajando en diversas partes
del mundo, los Agustinos en el escorial, Madrid.
De esta orden podemos
contemplar el convento en la Plaza de Vilafano en el centro de
la Villa de Caion, Hoy el centro parroquial de la Villa

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