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La
agricultura de Caion

El clima
y la presencia del mar son elementos que forman parte del paisaje
de Caion, de su propia personalidad y su diversidad, se configura
de mil formas en nuestro alrededor sensible, la disposición
de las casas en las cuestas y barrancos, valles y la sierra de
Outeriro, los regadíos en los prados, son la vida y la
historia que va quedando grabada en el paisaje. Pero además
de la influencia de los elementos físicos no se puede
mirar el paisaje de Caion sin ver la presencia del hombre que
trabaja la tierra su arraigo y sentimiento por ella.
Los factores climáticos apuntados con anterioridad, condicionan
fuertemente el desarrollo de la agricultura en la comarca de
Caion, actividad económica fundamental, al lado del aprovechamiento
de los recursos marinos.
Hasta hace 20 años la agricultura de Caion, se caracterizaba
por el poli cultivo de subsistencia, patatas, hierbas, forrajes,
y productos de la huerta. Se trataba de una producción
muy diversificada, para atender las necesidades familiares, los
escasos excedentes que se destinaban a los mercados, permitían
unos ingresos para adquirir productos, no generados por la economía
familiar y para hacer frente a otros gastos del hogar.
En los años 60 se inicia una trasformación del
equipo productivo y de las técnicas de trabajo, así,
el trabajo con ganado se ve sustituido por el mecanizado, siendo
hoy raro el agricultor que no tiene un tractor en casa, con sus
accesorios, aunque no esta totalmente erradicada, la utilización
del carro del país.
Las remesas de la emigración posibilitaron que el campesino
tradicional de Caion, pudiese hacer frente al coste de estas
inversiones.
Los principales productos que integran las cosechas son: centeno,
trigo, patatas, nabo, coles, remolacha, habas y repollo.
La cebolla única en su clase por su excelente conservación,
esportada a toda España e inclusive al extranjero. El
tomate y la lechuga, el pimiento, la judía, la coliflor,
el ajo, los guisantes y otros derivados de la huerta en menor
medida.
Desde muchos años atrás el ganado porcino, vacuno
y avícola, constituyen las bases fundamentales del agricultor
de Caion, para utilizarlos en su propia alimentación y
siendo un elemento importante en el sistema de vida campesina.
A pesar de las mejoras que puedan haberse producido en los últimos
años, lo cierto es que los avances fueron más importantes
en las grandes extensiones, el éxodo de la gente al casco
urbano y el trabajo terciario, arrastró la perdida de
muchos servicios tradicionales, contribuyendo así al deterioro
de la antigua vida del agricultor.
El futuro del campesino de Caion, junto a la supervivencia de
la agricultura, queda claramente enfocado, al asociacionismo,
pues los cambios en las explotaciones, rompen con el individualismo
del autoconsumo y donde antes era posible.
Nos encontramos ante una dependencia económica forzada
que reclama beneficios, la complejidad de los problemas políticos,
económicos y administrativos, están exigiendo una
serie de niveles para que estos tomen decisiones con mas eficacia
y si estos toman la decisión de no unirse, cooperativas
agrarias, tendrán que contemplar como los beneficios o
la misma supervivencia, continua en el autoconsumo y soportando
unas condiciones de vida muy incomodas, sin poder acceder al
salario del obrero o el mínimo interprofesional, como
en el casco urbano



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